agosto 12, 2007

Fijación Verbal



Estuve a punto de matarlo, pero desistí porque comprendí que es parte de mi personaje.

Es una de esas cosas de las que hablo cuando me refiero a "mis vitaminas".
No puedo evitar maquinar algo más, imposible una mañana sin concebir al menos 5 ideas 
y abortar otras tantas antes de que alcancen a nacer.

Ese juego de asesinatos y resurrecciones a mi propio pensamiento, que desde mi veta masoquista me da el placer de lo inconstante.
Conociendo de a poco el camino y el logro de este tiempo que detengo y cobro cualquier día, con más furia cuando menos comprensible es a los ojos del resto.

Saborear esta experiencia lenta y cadenciosa, culpable y energizante es lo que puso, quiéralo  o no, una pasión más en mi vida.
Otro amor, no de película ni cuento de hadas, uno de esos reales y dolorosos, que enfermizamente se enciende más mientras la certeza de la correspondencia se aferra con menos dedos a la realidad.

junio 21, 2007

Cómplices anónimos


Llegué y fui pisando rápido, con la misma frecuencia que llegaba a mi mente una sensación de cálida blandura. No me atrevía a mirar al frente.

Pero cuando llegué al final lo vi observándome de lejos.

Era como un secreto, como la vivencia de un placer culpable...

Y al pasar al lado mío, el esbozo de su sonrisa hizo innegable en su mirada la complicidad.

No lo conozco, pero estoy segura: él sabía todo.

junio 05, 2007

Ojalá seas TÚ


De ti encontré el recuerdo del día en que salimos.
De él encontré el envoltorio del dulce que me regaló.
De ti encontré la dedicatoria más apasionada de mi vida.
De él encontré un oso de peluche al fondo de la repisa.
De ti encontré la fuerza de mi llanto al contártelo todo.
De él encontré el aviso de "estoy aquí todavía, si es que cambias de opinión".
De ti encontré la canción que siempre cantábamos juntos.
De él encontré mi diario escrito así:

"Quería dejar que el viento me alcanzara
para que pudiera golpearme
y siquiera intentara disolverel nudo de mi garganta.
Me reinvento. Me reformulo.
Se me llenan los ojos de lágrimas.
Te dejo. Me alejo. Me aparto.
Y es que es tan difícil querer estar aparte
si puedo estar junto.
Vuelvo a ser yo. Vuelve la pena. Vuelve el vacío.
Vuelve el llanto. Vuelven las fotos.
La mirada baja. No muestro ojos.Quisiera no tenerlos por ahora.
Aprendiz, maldito aprendiz(...)
Maldita sea la aprendiz.
Vuelve la sensación de soledad(...)
No te voy a buscar.
No pretendo, no quiero borrarte de mi vida,
ni quererte menos, pero sí cambiar la mirada.
La maldita mirada. La de entonces.
Me dije ¡qué pena! ¡qué rabia! que sea tan así
y (todavía) lo quiera tanto..."


Después de ahora...¿Me acordaré de ti o me acordaré de él?

Ojalá sea que de TI
y más que acordarme, estés siempre y pueda decirlo mirándote a los ojos.

abril 26, 2007

El Santiago de las 8

Salgo de la estación y es inevitable sentir el aire frío de Providencia colarse por la nariz hasta doler.
He visto a las niñas que venden los sándwiches y a más de alguien comprando. Veo el banco y a mi izquierda noto cómo ya ha comenzado la jornada para el lustrabotas, que se afana con los botines de una señora joven.
El hielo se hace más bravo después de haber visto de refilón la Iglesia de la Divina Providencia y haber doblado enfilando hacia el cerro.
PRECAUCIÓN: salida de vehículos. Y aunque no he estado nunca por ser casi atropellada, ¡me inquieta la condición de encontrar 3 accesos de estacionamientos subterráneos en menos de media cuadra!
Y justamente afuera de uno de ésos, pero no subterráneo, me encuentro, como es costumbre, con el conserje que ha salido a barrer las hojas de las que los plátanos orientales se han despojado para regalárselas a la vereda.
Miro a la derecha y adentro es posible ver aún unas pocas migas o un corcho sobre los manteles del Mare Nostrum. Eso porque no es lunes, porque de lo contrario, hubiera encontrado todo literalemente "patas arriba".
...He pensado qué tan bonito sería enfrentarse desde la entrada de la cuadra con...con...ya sabemos, el gigante, el que se pone con el telón de fondo...
De seguro sería bien distinto a lo que pasa cuando miro las innumerables ventanas del edificio de la vereda poniente y sin previo aviso, se han dibujado ante mí las líneas del San Cristóbal.
A decir verdad, ahora dudo de si él es el gigante o si es el tesoro, porque me enfrento con dos torres que lo flanquean con recelo por el sur.
Entre una reflexión de vida y una idea de proyecto, cruzo, como parte del Santiago bip!, Andrés Bello delante de los autos del Santiago VIP que sólo bajan a esa hora.
Llega el momento.
La sombra se ha acabado y los rayos del sol naciente me hacen volver la mirada de nuevo al oriente, y choco con el brillo del Mapocho...¡Pobre! De veras hace días tenía ganas de contar a más gente todavía que siento pena por el Mapocho. He pensado que si no fuera por él, si no hubiese estado aquí, Santiago de Nueva Extremadura no se hubiera emplazado donde está, nuestra ciudad no existiría...así de simple. Y nada más basta pasar por el lado suyo para darse cuenta de lo mal que lo hemos tratado, porque el pestilente olor que arroja habla incluso más que el color horrendo que ha tomado.
¡Pero sigue siendo tan noble! Comparado con el daño que ha recibido, han sido tan pocas las veces en que se ha desbordado, y seguro no por su propia voluntad, creo que no podemos vernos la suerte entre gitanos. Además aún cabe en su alma el amor que hace que nos regale el reflejo de los rayos del sol de la mañana que preceden al puñado de edificios que hay más allá, y que pronto aumentará (y aunque estudie Arquitectura, no puedo evita decir que será desgraciadamente).
...El que del otro lado dle puente encuentre las regaderas de la plaza funcionando y tenga que huir con mis maquetas o mis rollos de papel, será cuento para otro día.

abril 04, 2007

Viewport-Natura... en sentido opuesto


Ver la viña.
Sin duda es lo mejor que tiene esta línea.

De a poco asomarse a la superficie y comenzar a notar cómo una delgada línea a través del vidrio se vuelve un collage de verdes.
Enfrentar la vista con los dos caminos de tierra que se pierden entre las matas, rematados por unas pocas partículas que se mueven.
Y al fondo: LOS ANDES. Mis queridos Andes. Mi eterno punto de referencia.
Aunque nunca he estado siquiera en el Cajón del Maipo...que me gustaría, CLARO QUE SÍ!!

Me ayuda tanto ver ese verde por las mañanas, mientras el sol choca en los ojos. Relaja.

Eso es hermoso, y ocurre después de algo maravilloso para mí, que es ver recortada en el cielo la imponente silueta de mis queridos Andes. No sé por qué todavía no los croqueo. Y ahora que lo pienso, hasta creo que me vendría bien dedicarles un óleo. Hasta ya pensé en la paleta de colores, pero de eso no voy a dar detalles aquí...
De vez en cuando no está nada mal el toque de misterio.

Hacía tiempo ya que quería escribir de la visión de la viña, o quizás estoy mintiendo y la idea sólo hoy se concibió, y simplemente es un déjà vu lo que la pone en mi mente como algo precedente.

Y para terminar con palabras muy mías, diré:
En fin...

Eso sería.
Creo que hoy han podido conocer un poquito de la persona que está sobre el teclado.

Gracias.

marzo 21, 2007

Los Presidentes ---> Quilín // HORARIO PUNTA

Cerró la puerta y lo encendió.
Durmieron.
- ¡Mijo, están tirando piedras! -
- ¡Nooo, Tatita! ¡Las castañas están en el microondas! -
Parecían carboncitos.


Oídos Intrusos.

marzo 04, 2007

Nada más que un sueño


Ni aún concluido el oficio, ni detenido el sonido del gran órgano, cuando ya zumbaba el murmullo y las carcajadas elevándose hasta las nervaduras de la nave.

De pronto, un silencio sepulcral se apoderó de la asamblea. Apenas oídos los pasos del Señor sobre el atrio y el frío parecía aumentar. Ni una sola palabra más se pronunciaba, impensado nombrar al obispo; hasta las madres ahogaban con las manos febriles el llanto de sus niños.

Todos los feligreses arrodillados ante la figura del joven, sin poder levantar la cabeza, pues sería un atrevimiento enorme intentar siquiera verlo a los ojos. Ninguno poseía ese derecho, pero al parecer ella no gastó tiempo ni para pensar en ello y sin miedo alguno se decidió por contrariar por primera vez las órdenes de su padre.

Esta primera vez, Mariano no se dio cuenta de lo que ocurría al lado suyo, en tanto, la mirada de Clara recorría con estupor y su corazón con emociones inéditas al príncipe.

- ...y quiero pensar que los rumores que han llegado hasta mis oídos no pasarán ni un instante por la mente de alguno de ustedes como cosa posible de realizar! - Se oyó con fuerza en la iglesia entera y las palabras de Eduardo calaron con el filo de una daga en muchos de los presentes. Pero nada es perfecto, y como tal, el sermón se detuvo cuando el orador, confundido, descubrió entre la multitud sumisa a la muchacha que lo observaba con tanta detención. Sus palabras cesaron, y aunque casi por un intervalo imperceptible, ese hecho le dio mucho que pensar. En un par de segundos pasó la reacción para él casi instintiva de no creer lo que veía y enseguida su comprobación y la impotencia que lo carcomió al no saber realmente qué hacer al respecto.

febrero 23, 2007

Per Amore

Si bien no era lo que más agradaba a Rosa el encontrar el espejo empañado al terminar su ducha, lo aprovechaba para dejar un mensaje a Alberto, que se levantaba 15 minutos más tarde. El más frecuente era "Alberto, te amo".
El mensaje encontraba respuesta a la hora que Alberto cruzaba la puerta con los niños de la mano en dirección al auto. La miraba largamente y le daba un beso de esos favoritos de Rosa; claro está que de entre los clasificados "públicos", vale decir los que cabían cuando había alguien más en frente.

febrero 08, 2007

Mal recuerdo

De vuelta a casa. Caminando feliz.
Pero de repente lo recordó.

¿Por qué eso?
¿Por qué él?
¿Por qué ahora?

Casi inexplicable.

Quizás era parte de la dosis de adrenalina que le provocaba sentir la adultez en cada paso que daba sin compañía. Y si no era eso, quién sabe...
Sí, ahora adulta, y pensar que hacía años atrás ya había sido cuando casi a vista y paciencia de todos él había declarado sin rodeos su deseo, mirándola sin vergüenza a esos sus ojos de niña que anunciaban petrificados la confusión y el terror de tenerlo ahí en frente, queriendo acercarse, queriendo tocarla.

El temor pasó. Bastó con hablar, simplemente contarlo y hacer que se tomaran las medidas necesarias...

¿Hasta qué punto?
¿Y si la esposa suya se enteraba y la culpaba de todo?

Si le gustan los periódicos no es porque quisiera mirar alguna vez desde "arriba" fotos suyas en la posición de víctima y al lado la columna de la crónica contando que el proceso de ése, que con la edad alcanzaría fácilmente a ser su padre, estaba por comenzar; pues estaba convencida de que si algo sucedía, las cosas no marcharían bien, pues la justicia y la ley no suelen ir juntas por estos días.

Y al final, el respiro...aunque...qué pena, nunca se borrará ese mal recuerdo.

enero 12, 2007

Mare Nostrum


Los oídos se hacen sordos a todo lo demás, sólo la música que provoca la danza que tiene lugar en el escenario de enfrente se selecciona y llena más que los oídos, llena la mente y hasta el alma de quien por lo menos ha alcanzado una edad suficiente para tener recuerdos. De lo contrario, si aún el observador está en la etapa más tierna de la vida, este mismo sonido, esta misma visión, de seguro se convertirán en parte de lo que a partir de unos años más le regocije cada vez que se instale a contemplar a todas esas bailarinas vestidas de azul profundo, de turquesa y de los verdes más suaves, o aunque sólo tenga el deseo de estarlo.

Ellas se trenzan en energéticos movimientos destacando sus coronas blancas ante un fondo a veces celeste, a veces gris casi blanco, otras es imposible distinguir el rosa, el naranja y el violeta mezclados con tan majestuosa delicadeza...y cada noche, es simplemente negro y se adorna con numerosas lucecitas blancas que parpadean a lo lejos.

El calor es grande, y bajo los pies se siente esa alfombra que arde, no resiste más hasta que logra llegar al borde y colarse por debajo de todas las danzantes. Entonces se vuelve fría y más abajo ya, donde nuestros ojos no pueden ver, se endurece, al punto de volverse piedra, pero una piedra que esconde secretos de historias ocurridas en un tiempo desconocido, ya sea porque fueron hace un par de meses que parecen siglos o porque el reloj del barco se paró al hundirse y chocar contra esta piedra sobre la que quedó descansando sin que nadie pudiera volver a verlo, ni tampoco a quienes lo consultaban mientras viajaban en nombre de su patria, del placer o del trabajo.

El delfín toca los pies de las bailarinas, salta y cuando ya no lo vemos, la mirada queda perdida en el horizonte, esa línea que nos ha hecho tantas veces creer que el mar y el cielo están unidos, como si fuesen dos trozos de tela prendidos con tantos alfileres como miradas quedan absortas en su límite.

¿Y si el cielo y el mar verdaderamente se juntaran?

Si el cielo se sintiera tocado por los dedos del mar, quizás se enojase y trajera el sol al horizonte. Ya ven, eso ocurre todos los atardeceres, y el sol se apaga cuando el agua de la fuente gigante se enfurece y lo moja.

O no sabemos, puede ser que de noche el ánimo del cielo esté recuperado, y traiga con calma la luna a mirar el mar, la misma que quedó maravillada de su belleza e impresionada por la lucha que se libra haciendo subir la marea. Seguro lo encontró sublime y ya no duda en quedarse por horas y horas contemplándolo hasta que una brasa al principio tímida logra crecer más allá del horizonte y hace que el astro recobre su poder y regrese a dominarlo todo desde allá arriba.