febrero 23, 2007

Per Amore

Si bien no era lo que más agradaba a Rosa el encontrar el espejo empañado al terminar su ducha, lo aprovechaba para dejar un mensaje a Alberto, que se levantaba 15 minutos más tarde. El más frecuente era "Alberto, te amo".
El mensaje encontraba respuesta a la hora que Alberto cruzaba la puerta con los niños de la mano en dirección al auto. La miraba largamente y le daba un beso de esos favoritos de Rosa; claro está que de entre los clasificados "públicos", vale decir los que cabían cuando había alguien más en frente.

febrero 08, 2007

Mal recuerdo

De vuelta a casa. Caminando feliz.
Pero de repente lo recordó.

¿Por qué eso?
¿Por qué él?
¿Por qué ahora?

Casi inexplicable.

Quizás era parte de la dosis de adrenalina que le provocaba sentir la adultez en cada paso que daba sin compañía. Y si no era eso, quién sabe...
Sí, ahora adulta, y pensar que hacía años atrás ya había sido cuando casi a vista y paciencia de todos él había declarado sin rodeos su deseo, mirándola sin vergüenza a esos sus ojos de niña que anunciaban petrificados la confusión y el terror de tenerlo ahí en frente, queriendo acercarse, queriendo tocarla.

El temor pasó. Bastó con hablar, simplemente contarlo y hacer que se tomaran las medidas necesarias...

¿Hasta qué punto?
¿Y si la esposa suya se enteraba y la culpaba de todo?

Si le gustan los periódicos no es porque quisiera mirar alguna vez desde "arriba" fotos suyas en la posición de víctima y al lado la columna de la crónica contando que el proceso de ése, que con la edad alcanzaría fácilmente a ser su padre, estaba por comenzar; pues estaba convencida de que si algo sucedía, las cosas no marcharían bien, pues la justicia y la ley no suelen ir juntas por estos días.

Y al final, el respiro...aunque...qué pena, nunca se borrará ese mal recuerdo.