agosto 12, 2007

Fijación Verbal



Estuve a punto de matarlo, pero desistí porque comprendí que es parte de mi personaje.

Es una de esas cosas de las que hablo cuando me refiero a "mis vitaminas".
No puedo evitar maquinar algo más, imposible una mañana sin concebir al menos 5 ideas 
y abortar otras tantas antes de que alcancen a nacer.

Ese juego de asesinatos y resurrecciones a mi propio pensamiento, que desde mi veta masoquista me da el placer de lo inconstante.
Conociendo de a poco el camino y el logro de este tiempo que detengo y cobro cualquier día, con más furia cuando menos comprensible es a los ojos del resto.

Saborear esta experiencia lenta y cadenciosa, culpable y energizante es lo que puso, quiéralo  o no, una pasión más en mi vida.
Otro amor, no de película ni cuento de hadas, uno de esos reales y dolorosos, que enfermizamente se enciende más mientras la certeza de la correspondencia se aferra con menos dedos a la realidad.